A dos meses de vivir en Punta Arenas

A dos meses de vivir en Punta Arenas

30 mayo, 2018 0 Por mariapastora
  • Los magallánicos son, por definición, rebeldes: tienen su propia bandera y la izan junto a la chilena, celebran la llegada del invierno con un carnaval que desafía al frío e invita a un chapuzón en en Estrecho, brrrr.
  • Es muy cómodo vivir en la última región (o la primera como dicen acá) porque en los formularios web vas, la mayoría de las veces, hasta el final de la lista y encuentras a Magallanes y la Antártica Chilena. No hay que andar buscado por el medio, jeje.
  • Comentábamos con Kerosut cuando vino que nos llama la atención que los carabineros usen sombreros “peludos”, pero es lo más obvio, por el frío…
  • Si bien cierran los negocios del centro las horas de almuerzo hasta las 15.30 (lo que es una lata si quieres aprovechar ese tiempo para comprar algo), sí abren los sábados en la tarde (punto para los puntarenenses).
  • Todavía no entiendo bien qué es ser “maceta” o “maza” (o masa, quizás), pero no es bueno, jeje.
  • Acá a los parquímetros (las personas que te cobran el estacionamiento) son los “tarjeteros” y no sé cómo soportan el frío, brrr.
  • El cambio de hora en Santiago, aquí es una tragedia: las noticias las dan a las 10 y a la hora de almuerzo aún están dando los matinales. Ni decir los que ven teleseries nocturnas, andan todos trasnochados porque son una hora más tarde. 😝
  • Las cañerías se congelan.😱
  • No todas las calles tienen señales del tránsito, por lo tanto, rige lo de la preferencia de las calles “más grandes” o el “derecha sobre izquierda”.
  • Usan el “che” a veces, como los argentinos: “Me cago, che” o “hace frío, che”.
  • Amanece “para el otro lado” (Punta Arenas mira al Este) y a las 9 en esta época del año (En la foto, un amanecer por el Este jeje). 🌅
  • Existe un spray anticongelante para la escarcha de los vidrios del auto, o antideslizante para la suela de los zapatos y no resbalarse con el hielo.
  • Un personaje histórico de acá se llamaba “John Williams” y él se hacía llamar “Juan Guillermos” (según me contó «Josepepe» Benítez). 😝
  • Los magallánicos sí que saben de buenos sándwiches… todos son deliciosos.
  • No me arrepiento de haberme venido. Eso sí que extraño a mi gente.
  • Es raro, porque pareciera que viviera toda una vida con mi Francisco y llevo aquí sólo dos meses. Lo amo sin dudarlo siquiera un segundo.